Innovación

MIFL concibe la innovación como el proceso de crear nuevas ideas que aporten un valor empresarial nuevo. En este sentido, apostamos concretamente por la innovación permanente.

Un concepto totalmente opuesto a los procesos de innovación aleatorios, intermitentes y puntuales, que resultan insuficientes para los mercados actuales y no sientan las bases para alcanzar la excelencia a la que aspiramos.

Con este propósito, MIFL ha llevado a cabo una amplia labor interna de investigación y desarrollo que, junto con su colaboración con socios internacionales seleccionados, tiene por objeto desarrollar soluciones a medida con los recursos de la empresa para garantizar el suministro de productos y servicios de valor añadido a su base de clientes predominantemente europeos. El carácter exclusivo y el valor añadido que genera MIFL no dependen de descubrimientos "revolucionarios", sino de la capacidad de combinar, agregar y modificar tecnologías y técnicas existentes de forma innovadora para crear nuevos fondos y actualizar continuamente los ya existentes.

Teniendo en cuenta los retos que afronta el sector de los servicios financieros, y a fin de crear un nuevo espacio en el mercado y minimizar las presiones de la competencia en los mercados en los que opera, MIFL también es una de las empresas pioneras en protección de la Propiedad Intelectual (PI) en la industria de fondos de inversión, y participa muy activamente en el establecimiento de las buenas prácticas del sector, sometidas a una constante evolución. 

Es habitual que las empresas generen innovación internamente mediante sus propios esfuerzos creativos, pero este método no siempre ha demostrado ser suficiente para mantener la ventaja competitiva. Por ello, MIFL recurre a una red abierta de colaboradores para sus procesos de investigación y desarrollo.

Registro de procesos innovadores como marcas

A diferencia de las prácticas habituales de sus competidores, la empresa ha decidido registrar como marcas comerciales procesos innovadores u otras ideas exclusivas, dotándoles de elementos diferenciadores adecuados.

Las marcas comerciales crean un registro oficial de los derechos para sus propietarios y contribuyen a evitar que otros las utilicen.

La política de protección que aplica MIFL tiene una función estratégica fundamental en tanto que garantiza un aumento del valor intrínseco de la empresa mediante la protección de sus propios conocimientos técnicos.